Washington D.C., el centro de la historia y cultura de Estados Unidos

Pasé un fin de semana en Washington D.C. visitando a mi familia, una ciudad que no conocía y que, consciente de la oferta cultural e histórica que ofrece, sabía que recorrería de manera rápida solo para darme una primera impresión. Acá les cuento mi experiencia en estos días.

La editora de viajes de Infotur Latam estuvo recorriendo Washington D.C., un destino lleno de cultura e historia. Aquí sus impresiones

Una ciudad planificada

Un primer punto a resaltar es que el Distrito de Columbia, o D.C., nació como una ciudad planificada: a finales del siglo XVIII decidieron construirla para que fuera la capital de Estados Unidos, nombrándola en honor al primer presidente del país, George Washington, y a Cristóbal Colón (Christopher Columbus en inglés). En ella se establecerían las tres ramas del gobierno del país: la Casa Blanca, el Capitolio y la Corte Suprema, así como las principales instituciones nacionales e internacionales.

Entonces, en manos del arquitecto (y urbanista) francés Pierre Charles L´Enfant se diseñó una ciudad con un marcado estilo neoclásico y amplias avenidas a las que nombraron como los estados más relevantes de aquella época, por lo que encontramos Avenidas como Massachusetts, Virginia y Pensilvania, esta última la más simbólica al unir la Casa Blanca con el Capitolio.

Downtown

Como todo centro de ciudad, aquí es donde confluyen los principales atractivos, sin embargo, al ser D.C., los hoteles se tornan muy elegantes, los bares y restaurantes son los clásicos cercanos a la Casa Blanca, los museos son marcadamente impresionantes y sus calles son pobladas principalmente por funcionarios de todo el mundo.

Es, además, un lugar ideal para vivir pues estás cerca de todo y sus calles son bastante apacibles, convirtiéndolo en un lugar muy cosmopolita donde se vive, se entretiene y se trabaja.

Al caminar por sus avenidas principales te rodean un sinfín de imponentes construcciones con inscripciones como World Bank, OEA o BID y museos como el Smithsonian American Art Museum o el National Building Museum. Es un recorrido bastante interesante en el que llama la atención en particular un detalle: ningún edificio es alto.

Es decir, son construcciones imponentes, sí, pero mantienen un tamaño razonable a diferencia de lo que encontramos en otras ciudades como Manhattan o San Francisco. ¿La razón? El gran Monumento a Washington (el clásico obelisco blanco), de casi 170 metros de altura, debe mantenerse como la construcción más alta de la ciudad, por lo cual está prohibido construir más arriba de los 100 metros. Esto le confiere a la ciudad un aire apacible pese a ser el centro político más importante del mundo occidental.

La Casa Blanca

Bien, una visita obligada a la Casa Blanca. Caminando por la Avenida Pensilvania se llega a la casa del Presidente de los Estados Unidos, protegida por una reja que separa sus amplios jardines de los curiosos y manifestantes.

Nos comentan que todos los días pasa “algo” en esta zona de la ciudad. Siempre hay protestas o gente haciendo espectáculos y, claro, todos los turistas que llegan a la ciudad pasan con sus cámaras por acá. No fuimos la excepción.

National Mall

A poca distancia caminando de la Casa Blanca, y rodeados por hermosas construcciones del gobierno, entramos al National Mall o la Explanada Nacional, un gran parque que comprende, en su concepto amplio, la zona del obelisco mencionado anteriormente, el Capitolio, los monumentos nacionales y los memoriales. Esta zona está flanqueada por los 11 museos y galerías de Smithsonian que son un destino aparte en esta ciudad.

Nuestra visita en el National Mall empezó por el clásico obelisco, símbolo de la ciudad. Hoy en día está rodeado por más de 700 mil banderas blancas que representan a cada uno de los fallecidos a causa del COVID. Muchas de las pequeñas banderas llevan nombres escritos a mano por los familiares o amigos de las víctimas y le dan a esta zona un aspecto muy especial.

Seguimos andando hasta el Capitolio, recorrido que nos tomó aproximadamente 1 hora en la que aprovechamos para comer algo rápido en la zona de food trucks. Como hacía mucho calor nos sentamos bajo un árbol en el camino a comer y descansar un poco. Me cuentan que en agosto el calor se torna excesivo y les creo totalmente.

El camino es muy bonito, sobre todo por todos los museos que acompañan la caminata, como la Galería Nacional de Arte, el Museo Nacional de Historia Natural, el Museo Nacional del Aire y del Espacio y el recientemente inaugurado National Museum of African American History and Culture. Impresionante.

Llegamos al Capitolio, visto tantas veces en películas y series y resulta que no decepciona. Es imponente.

Ahora bien, había llegado el momento de ir al lado opuesto del National Hall, hacia los memorials y los monumentos, pero decidimos, sabiamente, hacerlo sobre ruedas: alquilamos bicicletas en una de las muchas estaciones instaladas en el área y fue una de las mejores decisiones del día. Por menos de US$ 4 dólares pudimos pasear por horas y recorrer con calma la zona.

Acá algunos de los lugares que visitamos:

Jefferson Memorial

Una joya dedicada al tercer presidente de los Estados Unidos y autor de la Declaración de Independencia. Para llegar cruzamos el río Potomac y los jardines de la zona en un paseo realmente hermoso. Al interior está la escultura del ex presidente junto con su mensaje de libertad de pensamiento y acción.

Lincoln Memorial

Con forma de templo griego, este lugar es donde se concentran los locales y turistas, tanto por su belleza estética como por su importancia histórica. En su interior está una gran escultura del ex presidente Abraham Lincoln sentado con inscripciones de dos conocidos discursos y en su exterior se ve la placa en el suelo en el lugar donde Martin Luther King dio su famoso discurso de “Yo tengo un sueño”.

En nuestro recorrido vimos una serie de monumentos, como el impactante Monumento Nacional a la Segunda Guerra Mundial, dedicado a los 16 millones de personas que sirvieron como parte de las fuerzas armadas estadounidenses durante dicha guerra, el Monumento a los Veteranos de la Guerra de Corea, etc.

D.C. es un destino en el que provoca sumergirse por días en la historia de Estados Unidos y del mundo. Una ciudad en la que, además, se respira un ambiente apacible, cultura y naturaleza.

Fotos y texto: Andrea Chaman
INFOTUR LATAM
prensa@infoturlatam.com 

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