Entre lágrimas y lamentos, Barranquilla se despide de su Carnaval

Cuenta la historia que Joselito, personaje icónico barranquillero, tomó ron durante los cuatro días del carnaval y el martes, el último día, murió y sus mujeres, hijos y amigos lloraron su muerte entre lamentos y reproches.

El Carnaval de Barranquilla llega a su fin entre lágrimas, reproches y disputas. Joselito muere y sus mujeres y deudos desfilan por las calles publicando sus conflictos

Pues bien, esta es la historia sobre la cual gira el desfile de clausura del Carnaval de Barranquilla, un desfile que rompe con la estructura de todo lo visto en días anteriores, donde el pueblo barranquillero, instalado en las veredas de la Vía 54, espera ansioso a los “Joselitos” y sus deudos.

“El Carnaval es uno de los eventos más inclusivos que tiene la ciudad. Acá todos encuentran un espacio para expresarse” nos dice Paco Paco, uno de los coordinadores del Carnaval. Y este desfile es una de las mejores expresiones de esta afirmación.

La última fiesta recoge al pueblo, lo involucra y hace que la sombría despedida de Joselito sea la gran fiesta que encubre la tristeza por el término del Carnaval. Es un desfile atípico, donde no brilla el glamour ni la coordinación o siquiera el orden; es un desfile real, que representa los problemas de la sociedad con sus personajes, sus conflictos, sus incoherencias y su caos.

El Rey Momo 2022, Rey del Carnaval, lideró el desfile, siempre con una sonrisa y su cercanía al pueblo. Entre fotos y bailes recorrió las calles terminando en la Casa del Carnaval, sede de la organización de esta gran fiesta.

Valeria Charris, Reina del Carnaval 2022, sorprendió gratamente por su arte: si bien la vimos bailar distintos estilos en su coronación y a lo largo de estos días ha demostrado su talento para el baile y dominio de escena, hoy la vimos interpretar a la viuda de Joselito de una manera maestral.

Vestida de negro, en un traje denominado “Clamor de una viuda eterna” no dudó en subir en la camilla de su amado Joselito para lamentar su partida ni desplomarse en los brazos del pueblo entre sollozos. Ha sido una nueva versión de la reina que nos sorprendió gratamente.

Las comparsas, compuestas por personajes vestidos de negro que satirizan a aquellos de la vida real, fueron avanzando, siempre entre quejidos e intentos de resurrección a base de cerveza y aguardiente, pero Joselito no revivió. Era el momento de su partida y la tarde terminó con un cielo majestuoso enmarcando la incineración del personaje. Fuegos artificiales acompañaron la cremación y el pueblo, y nosotros, nos despedimos del Carnaval hasta el siguiente año.

Han sido días sumamente intensos y cuando empezamos la aventura de cubrir este Carnaval no calculamos la magnitud de sus eventos. Barranquilla se ha quedado con parte de nuestro corazón, nos adoptó y nos hizo vibrar con sus fiestas como una gran familia.

Gracias Barranquilla, a la organización del Carnaval, la Oficina de Turismo de la Alcaldía y a todos aquellos que han ayudado a hacer de este viaje realidad y una experiencia inolvidable, en especial a todo ese pueblo barranquillero que nos acogió desde un inicio con todo el calor que los caracteriza. Gracias de corazón.

El Carnaval de Barranquilla no es un evento más, es emoción y color. Y si bien podría tratar de resumir lo vivido, me quedo con la primera frase que escuché de esta gran fiesta: “quien lo vive es quien lo goza”. El Carnaval de Barranquilla hay que vivirlo para entenderlo. ¡Gracias!

Por: Andrea Chaman Caballero (enviada especial a Barranquilla – Colombia)
INFOTUR LATAM
www.infoturlatam.com

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